domingo, 7 de julio de 2013

Artículos de opinión


 

Un cambio interno para salir de la crisis

 

 

 

Los pasados años han estado marcados por una profunda crisis de la que realmente aún no sabemos salir. Los analistas y políticos dicen ver el final, pero todo sigue igual o peor. Ciertamente esta crisis no es nueva, los entendidos dicen que comenzó algunos años atrás agudizandose en la actualidad. De la misma forma lo hace otras crisis en potencia, el cambio climatico y otra catástrofe más la compone el hecho de que más de mil millones de personas pasan hambre. Jean Ziegler, relator especial de la ONU calcula que diariamente mueren aproximadamente 100.000 personas de hambre o de sus consecuencias. Cada siete segundos muere de hambre un niño. Y a esto se suma otra crisis mundial que ya comenzó el año pasado, la competencia armamentista mundial en la que se invierten miles de millones.

 

Y aunque sería interesante seguir la pista a las causas que han dado lugar a estas graves crisis, ya existen fuentes de prestigio que analizan y estudian los diferentes aspectos de las mismas. Y si los detalles cientificos o tecnicos son importantes, tambien lo son los trasfondos espirituales y éticos, tambien el trasfondo psicológico colectivo.

 

En un sentido espiritual se podría afirmar que desde hace más de 37 años la situación de la humanidad ha cambiado positivamente, agudizandose desde los años 90. Así por ejemplo ya en el año 1993 se sabía qué acontecerá en el futuro, sí, un párrafo de una manifestación dada a través de Gabriele de Würzburg dice así: «Oh ved, las tempestades no solo han sido anunciadas, sino que llegan y arrasan en todos los continentes. Pero esto es sólo el comienzo. Continentes enteros se ponen en fluctuación pues las placas terrestres rotan cada vez más, ya que el magma de la Tierra se calienta, por lo que se calienta también toda la Tierra. Las personas pensáis a menudo en la atmósfera, que ya esta destruida, pero yo os digo que el magma se está calentando cada vez más y con ello muchas cosas se ponen en movimiento. La Tierra se calienta, el hielo se derrite, llegan las inundaciones y las tempestades las anteceden».

 

A pesar de que estas palabras fueron dichas públicamente ¿Hubo quien al escucharlas reflexionara sobre ellas? Hoy podemos decir que sólo unos pocos. Las Iglesias las ridiculizaron y los cristianos originarios en Vida Universal fueron acusados de fomentar el pánico. La profeta de Dios fue calificada de apóstol de los tiempos finales y los políticos en parte apoyaron los ataques de las Iglesias. En base al poco valor que las personas dimos a las advertencias manifestadas en los años 90 por el mundo divino, ése hace dos años volvió a manifestarse tendiendo nuevamente una mano. Esta reciente ayuda se podría interpretar como una protección interna ante las catástrofes y acontecimientos venideros, en esta ocasión Dios dijo: «Que se salve quien quiera dejarse salvar antes de que este mundo se acabe» Y llamó a dar un cambio interno.

 

 

Radio Santec

Mª José Navarro

24764815W

www.radio-santec.com

 

 

El régimen de terror del ser humano

 

 

 

Los animales que son las víctimas de la industria cárnica, llevan una existencia miserable en oscuros y estrechos establos. Por miedo y agresión se mutilan mutuamente y se les exigen condiciones de vida que los hacen enloquecer. Un tercio de las víctimas enferma de todos modos y muere en el corral. Después de la tortura en los establos sigue el camino al matadero, donde muchos llegan con los huesos quebrados, heridas y hematomas. Allí les espera el martirio final. Un miedo indescriptible se apodera de ellos cuando son empujados a través de estrechos corredores para ser sacrificados.

 

Los animales en los laboratorios son sometidos a torturas innecesarias, se les enferma, opera, trasplanta, amputa e inyecta veneno o se atraviesan sus cerebros con varillas metálicas. Anualmente se exterminan 300 millones de animales en todo el mundo por medio de experimentos. Por otra parte millones de animales que viven en libertad en bosques y campos son acechados y matados.

 

El hombre se baña en la sangre de los animales para saciar su apetito por la carne y en la caza su deseo de matar. A la mayoría esto les parece natural, pues piensan que los animales están para que los matemos y comamos. Así lo quiere la tradición que nos impide reconocer cuán monstruoso es el régimen de terror que el hombre ejerce en esta Tierra. Si no hubiésemos adormecido nuestra conciencia, notaríamos que se trata de un delito colectivo de dimensiones cósmicas, que no quedará sin consecuencias para el desarrollo de la humanidad.

 

 

 

Fundación Gabriele

www.fundacion-gabriele.org/es




lunes, 1 de julio de 2013

Artículos de opinión

Lo que le suceda a los animales pronto le sucederá

al hombre

 

 

En la historia de la humanidad no existen demasiados testimonios que planteen a las claras la relación de las personas para con los animales. Pero menos son los proyectos que relacionan el futuro de ambos. Así mismo el hombre olvida continuamente que si a los animales les va bien, también le irá bien a él.

 

Los animales asesinados se cuentan por millones, las cifras son escalofriantes, pero cuando salimos al campo no se ven animales, y uno se pregunta ¿serán ciertas las cifras? La respuesta es sí, los animales viven entre nosotros, pero viven ocultos en enormes naves sin ventilación y sin luz natural. Millones de cerdos y gallinas salen por primera vez a la luz del sol para ser llevados al matadero, pero de esto el consumidor ávido de carne nada sabe, tampoco de la muerte en cadena, del miedo atroz que los animales padecen, ni del sufrimiento que se les infringe. Lo único que el ciudadano de a pie ve al respecto, es la porción de carne limpiamente empaquetada en los expositores del supermercado.

 

Existen colectivos de defensa de los animales que denuncian que las leyes de protección animal son insuficientes, siendo el principal escollo para una protección real la consideración de los animales como mercancías y no como seres vivos. Sin embargo Pitágoras avisó a las generaciones venideras diciendo: "Lo que le suceda a los animales pronto le sucederá al hombre". Buda también dejó advertencias al respecto: "Los derechos de los animales y los de los seres humanos son inseparables". Ciertamente la humanidad se encuentra en un punto crítico en el que reflexionar; en primer lugar sobre el consumo de carne y en segundo sobre una reducción progresiva del mismo. Nos ayudaría al respecto aprender a no diferenciar entre los llamados animales útiles y los domésticos.

En la Tierra de la Paz no hay animales llamados útiles, porque los animales útiles son animales de los que el hombre obtiene un provecho. El objetivo de la Fundación Gabriele es crear espacios en los que los animales puedan vivir de forma digna; libres como criaturas de Dios que son, donde puedan moverse de forma libre y en paz como corresponde a su especie, sin miedo a ser perseguidos o torturados, desarrollando una comunicación positiva con los seres humanos que se acercan a ellos ayudándoles y cuidándoles con respeto y amistad tanto en sensaciones, pensamientos como con las obras altruistas que les proporcionan. La gran visión del profeta Isaías hace más de 3000 años se hará así realidad: "Serán vecinos el lobo y el cordero, el leopardo se echará con el cabrito. La vaca y la osa pacerán, juntas acostarán a sus crías, el león como los bueyes comerá paja y un niño pequeño los conducirá".

Daniel, un cuidador de animales en la Tierra de la paz lo cuenta así: "En nuestras tierras todos los animales viven en libertad. Si bien he de decir que para mí la relación con los llamados animales útiles fue algo nuevo y tuve que aprender a desarrollarla adecuadamente. Recuerdo que cuando comencé a trabajar cuidando a un rebaño de ovejas, pensé: Todas parecen iguales, están en el prado, comen hierba y de vez en cuando alguna bala. No tenía ninguna relación con estos animales. Solo cuando comencé a ocuparme de ellas, a observarlas, me di cuenta de que son auténticas personalidades: Cada oveja es diferente, y eso es precisamente lo que todo el mundo considera completamente natural en el caso de los animales domésticos. A nadie se le ocurriría decir: Todos los perros son iguales, o todos los gatos son iguales. Eso viene a raíz de que tenemos una relación personal con cada uno. Para mí ahora está muy claro: cada animal es una personalidad. Por lo que no hay que comer corderos igual que no se comen gatos.

 

Creo, continua contando Daniel, que lo que falta es una relación más cercana con los animales. La mayoría de la gente conoce a los animales llamado útiles, solo por el menú, donde se lee «ternera», pero una ternera es la cría de una vaca: un bebé, y lo que te sirven en el plato es un trozo de ese bebé. Hace algunos años rescatamos del matarife a tres terneras, y yo tuve la posibilidad de trabar amistad con ellas. Descubrí que estaban llenas de alegría vital, que querían descubrir el mundo, tenían curiosidad y buscaban la amistad con los seres humanos. Para mí fue muy interesante poder conocer a esta clase de animales. Hoy para mí es inimaginable ir con el perno, matarlas, cortarles el cuello, desangrarlas y descuartizarlas solo para poder tener un trozo de carne en el plato".

 

Radio Santec

www.radio-santec.com

 

 

¡Aproveche el instante, aproveche el día!

 

 

Contemplemos el cielo en una noche estrellada y preguntémonos: ¿Qué es lo que sucede allí arriba? Dejemos que una gota de reconocimiento celestial alcance nuestro ánimo. La gota de la Sabiduría divina que dice: Usted, cada uno de nosotros, es un microcosmos especial, completamente individual dentro del macrocosmos material, más aún, dentro de un macrocosmos de sustancia más fina. Partamos de la base de que cada uno de nosotros es un microcosmos propio, específico, que está en contacto y en comunicación con el macrocosmos material y además también con el cosmos invisible.

 

Nuestra alma después de nuestra muerte física sigue viviendo. Vive en las constelaciones planetarias de un microcosmos más fino. El dónde y con qué grabaciones se marchó el alma, lo determina cada persona por sí misma según su vida terrenal, pues todas las decisiones tomadas en vida, ya sean a favor o en contra de la ley cósmica universal, se plasman en el grabado de su alma. Todo queda registrado y por todo hay que "rendir cuentas".

 

En todos los cosmos es válida la misma ley, también en relación a nuestro comportamiento respecto a los animales, plantas y minerales: «Lo que el hombre siembre, eso cosechará». Nada se pierde y todo queda plasmado. Toda actitud de ayuda, así como toda violencia está dibujada de forma precisa y se actualiza a cada instante en base a lo negativo y a lo positivo de la persona. Por eso sigamos la recomendación: ¡Aproveche el instante, aproveche el día!

 

 

Radio Santec

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