domingo, 14 de mayo de 2017

Artículos de opinión



La naturaleza se está muriendo de forma silenciosa

 

 

 

¿Sabían ustedes que nos encontramos en medio de una extinción en masa de proporciones históricas? No nos estamos refiriendo a una terrible película de ficción sobre el fin del mundo, en la que sabemos que todos son efectos especiales. A principios de agosto de 2015 recorría los medios de comunicación una noticia escalofriante: "Ha comenzado la sexta extinción masiva",  basado en un informe sobre una tragedia inimaginable que está ocurriendo delante de nuestros ojos.

 

Científicos de México han evaluado en un estudio basado en los últimos 500 años, datos sobre la extinción de vertebrados en todo el mundo. Los investigadores compararon los datos con la extinción natural que tiene lugar sin la influencia del ser humano, y según sus cálculos desde el año 1900 deberían haberse extinguido 9 especies vertebradas de modo natural, no 468.

 

Pero la causa de esta extinción de especies de dimensiones gigantescas (la mayor desde hace 65 millones de años), no es un acontecimiento cósmico como la colisión de un meteorito. La causa es una muy distinta: somos nosotros, los seres humanos, los que destruimos otras especies a una velocidad vertiginosa. La humanidad ya ha exterminado incontables especies sin que jamás lleguemos a conocerlas, y sin saber qué función cumplían. En la mayoría de los casos se trató de la destrucción del hábitat natural: bosques que cayeron víctimas de la agricultura, pesca intensiva que esquilma los océanos, suelos fértiles envenenados o arrasados por temporales a manos del cambio climático mundial.

 

Hoy sabemos que esta extinción, que no se trata de una cuantas especies, tiene el efecto de una bola de nieve. La extinción de una única especie de planta puede desencadenar la destrucción de la cadena alimenticia de todo un ecosistema desde su base. En tan solo tres generaciones se podría acabar todo. Por supuesto que esto también es válido para nosotros, pues sin naturaleza no es posible ningún futuro.

 

El que la muerte de la naturaleza sea silenciosa, una muerte muda de miles de millones de plantas y animales es lo que nos hace creer que no es para tanto. Hubo suficientes advertencias pero todas cayeron en saco roto en las últimas décadas y se desperdició un tiempo valioso para corregir el curso de los acontecimientos, pues toda la naturaleza incluidos los seres humanos formamos un gran colectivo, una comunidad con un mismo destino. Esto es algo que ahora podemos ver de forma cada vez más dramática.

 

Estimado lector si se considera usted cristiano sepa que Jesús de Nazaret enseñó que debemos proteger toda vida, y que no deberíamos matar de forma deliberada. Él también vino por la naturaleza y los animales. Hoy sabemos que Él no enseñó prohibiciones, sino ayudas para tratar de forma justa la vida que nos rodea. Cada vez se ve con mayor claridad que en Su enseñanza sencilla se encuentra la solución también para la situación tan seria en la que nos encontramos. Y aunque sea mucho lo que se haya perdido, la Regla de Oro de Jesús de Nazaret sigue teniendo validez: Lo que quieras que otros te hagan a ti, eso deberías hacer tu primero a ellos, lo que es valido también para la naturaleza.

 

 

 

Mª José Navarro (24764815W)

Del programa: "La masiva extinción de especies"

www.radio-santec.com

 

 

¿Dónde se anota el debe y el haber de mi vida?

 

 

 

Muchas personas dicen «El tiempo lo cura todo», lo cual es cierto siempre que no hayamos contraído alguna deuda con alguien, es decir algo pendiente de resolver. No en balde dijo Jesús «Haz las paces con tu adversario mientras vayas con él de camino, no sea que te lleve ante el juez y el juez te entregue al alguacil, y seas conducido a la cárcel».

 

En ocasiones se piensa que con una mudanza o un cambio de ciudad los conflictos y peleas quedarán atrás, de hecho nos esforzamos en olvidar todo con rapidez, ignorando si la otra persona logró superar el asunto aquel. Pero todo es energía que no desaparece mientras no se supera, lo que significa que cada descarrío del ego sin superar sigue acumulado y esperando, pues todo está pesado y medido. ¿Pero quién lleva la cuenta, donde se anota y qué se anota?

 

Los astros del macrocosmos material y del macrocosmos invisible son los que cuentan y graban lo que cada persona deposita en sus sentimientos, sensaciones, pensamientos, palabras y obras, aquello que realmente somos, es decir los contenidos, no lo que fingimos ser. Aunque también en el alma queda todo grabado, y a más tardar tras la muerte se pone de manifiesto en los correspondientes lugares de estancia del alma.

 

En el camino de purificación, que es el camino de poner en orden todo lo que hicimos mal, se transforman las envolturas energéticas, ya que se vuelven más finas y luminosas según el alma va saldando sus culpas. Así el cuerpo anímico se vuelve más fino y luminoso, y camina hacia planetas más elevados, donde tiene que reconocer y superar cosas nuevas.

 

 

Mª José Navarro (24764815W)

Del programa: El camino del olvido

www.radio-santec.com

 

domingo, 7 de mayo de 2017

Artículos de opinión



 

¿Cuánto sufrimiento hay en un vaso de leche?

 

 

Ante la pregunta de en qué momento produce leche un mamífero, resulta interesante constatar las muchas y diferentes opiniones que se generan. En una encuesta realizada por la Sociedad de investigación del consumo en Alemania en mayo de 2015 se planteó la misma con el siguiente resultado: El 35% de los encuestados respondió que la vaca siempre produce leche, y el 23% no supo que contestar. Lo que significa que el 58% (la mayoría de los encuestados) no sabía que las vacas –como cualquier otro mamífero– sólo producen leche cuando han sido madres.

 

Probablemente tampoco saben que a una "vaca lechera" hay que fecundarla artificialmente cada año, y que el ternero se le quita poco después de su nacimiento para que la industria lechera pueda obtener de ella el máximo rendimiento. Por lo que muchas vacas mugen y se lamentan durante días por la pérdida de su cría.

 

¿Y qué otro tipo de suerte les depara a las vacas? Una y otra vez salen a la luz pública imágenes de animales escuálidos y enfermos, con heridas abiertas, articulaciones inflamadas y con ubres y pezuñas infectadas. Muchas de las llamadas "vacas turbo" apenas si sobreviven dos partos. Son el triste producto de un estrés despiadado. La presión que ejercen los precios es enorme: los consumidores quieren gastar cada vez menos dinero por la leche que obtienen en el supermercado. Por lo que cuando empiezan a dejar de producir leche van a parar al matadero.

 

Muchas vacas también sufren a causa de la excesiva alimentación proteica que reciben. Este alimento poco natural les produce úlceras y perforaciones estomacales. Como les falta la hierba natural, una de cada dos vacas padece además de enfermedades en las pezuñas. La guerra de precios conlleva el que ya sólo en Alemania cientos de miles de vacas enfermas no reciban ningún tipo de tratamiento, yendo a parar directamente al matadero. Esto por cierto también es válido para las vacas preñadas que han enfermado. Cada año mueren angustiosamente por este motivo en Alemania 180.000 terneros en el vientre de sus madres antes de nacer.

 

Las vacas son seres vivos inteligentes y con un comportamiento social muy desarrollado, que son tratadas como seres inanimados y carentes de valor, únicamente para obtener de ellas la mayor cantidad de leche, un comportamiento que tiene un origen que se remonta al santo de la Iglesia católica Tomás de Aquino quien opinaba que no es importante tratar bien o mal a los animales, además dijo: «Nadie peca por el hecho de valerse de una cosa para el fin al que está destinada». Obviamente surge la pregunta: ¿a quién está destinada la leche de una vaca a su ternero o al ávido ser humano?

 

En cualquier caso las enseñanzas de Tomás de Aquino y de otros denominados «santos» no son las enseñanzas de Jesús de Nazaret, quien vino al mundo en un establo y entre animales. Él los consideró Su prójimo animal, y los amó tal como Dios también los ama, ya que respiran el mismo aire que nosotros. Por lo tanto no solo la carne que está en el plato está vinculada al sufrimiento de los animales, sino también la leche que está en el vaso. Y como consumidores en ambos casos tendremos que decidir si este sufrimiento ha de aumentar o disminuir y en qué lado cada uno quiere estar.

 

 

 

Teresa Antequera Cerverón (73891412-W)

       Del programa: "Milchkühe"

www.radio-santec.com

 

 

 

 

¿Por qué mi vida es tan dura?

 

 

 

Puede que hoy hayamos comenzado el día con alegría, pero algunas horas más tarde la imagen soleada y alegre de nuestro día puede cambiar de improviso. De pronto el nivel de alegría baja y surge un soplo de tristeza o depresión. Quizás una conversación tuvo el efecto de unos nubarrones que disolvieron la sensación de felicidad. Lo que sucedió fue sólo una indicación de la energía personal de este día.

 

Cada día nos anima a reconocer situaciones negativas para aprender de ellas y  conducir a tiempo nuestro devenir. Si la persona no aprovecha sus días y da rienda suelta a sus pensamientos, palabras y comportamientos negativos, después de la muerte física el alma irá de nuevo a peregrinar a los reinos de las almas. De lo que puede resultar una nueva encarnación, es decir un nuevo nacimiento como ser humano en la Tierra.

 

Los seres humanos de todas las épocas, también los seres humanos en la actualidad, quienes llevan consigo las grabaciones de sus vidas anteriores sin arreglar con su prójimo, se quejan y califican a su nuevo destino "Mi dura vida". Pero la posibilidad de salir de la rueda de la reencarnación depende de cada uno de nosotros, pues el peregrinaje del alma y las posibles encarnaciones del alma en un cuerpo humano se prolongarán hasta que alma y cuerpo hayan despertado en la consciencia de lo que significa en verdad la Vida y se decidan a dar la vuelta y orientar su vida hacia una ética y moral más elevada, hacia el Amor que es la verdadera vida.

 

 

 

Teresa Antequera Cerverón (73891412-W)

Del Programa: "La vida que yo mismo escogí"

www.radio-santec.com